Sergio Fritz Roa__________________________








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–—–—–—–—–—–—–—–—–—–— Poemas –—–—–—–—–—–—–—–—–—–—
MELANCOLIA ARCANA He seguido tus pasos Y rastreado cual vigía tus miradas Anhelantes de otros soles, Anhelantes de otros bríos. Mas sumido en melancolía arcana prosigo este camino Desechadas las promesas, Cambiadas las estaciones de mi alma, Una a una, Trastocadas. Y así, aunque otrora temeroso de la noche, He ingresado en castillos arruinados, laberintos y mausoleos Para, en fantasmal compañía, meditar sobre este ocaso. Para escuchar una vez más ese rumor de tus labios Que no proviene de esta era. Que es eterno Que es hielo. Que es inmenso. Que me clava. EN KHADHIR Albas son las cumbres que acechan las regiones mortales de
Khadhir. Umbrales pétreos que semejan
cruces sobre lápidas. "¡Nadie regresará desde
aquel país, cerco de lo numinoso!", - advirtió una vez Nadie – agrego-, salvo los
buitres. Quien, junto a su inmunda
prole, roe la carne desde la noche de los tiempos. Suaves cánticos no se escucharán
en los valles malditos de Khadhir. Mujeres vanidosas de su
pálida belleza no danzarán bajo la luz de las tres lunas, De acuerdo a ritos
primigenios. Sólo espectros habrá. Vagas formas prematuras,
desvanecidas. Anhelantes de sueños cálidos. De crepúsculos e inciensos. ¡Cuando mucho los intrusos espiarán
la frontera! Pues si ingresan, no podrán
huir -¡nunca más salir!- De las regiones mortales de
Khadhir. Donde albas cumbres acechan. Umbrales pétreos que semejan
cruces sobre lápidas.
VINO DE ZACCROVIA ¡Venid,
amigos de antiguos combates! ¡Venid, pues, y contad esas raras
leyendas que en Occthuqan aprendiste de labios mustios y medrosos! ¡No dudéis en cantar, Pues la muerte muere con la melodía que
entonan los espectros! ¡Oh, estirpe del Averno! Y ahora, mis camaradas, si queréis,
descansad vuestros hombros, Pues la tumba es lugar cálido para
quienes vagaron exhaustos por yermos y lejanos poblados, Buscando el fuego y la brisa, El amor fugaz y el silbido de las
espadas. Lo sé, poco ya podéis hacer en esta
hora. ¡Bebamos, entonces, el vino de
Zaccrovia, manantial del guerrero, Manjar que lleva a la paz eterna, Pasaporte directo a la región donde no
florecen los amaneceres, Sino un eterno crepúsculo; Que, por cierto, será, nuestra última batalla!
A veces me visita la nostalgia Y rememoro los galeones surcando los Mares Infinitos, Esas aguas esmeraldas Que son descanso y vida para el marinero. A veces me visita la nostalgia Y rememoro los días de alegría en Tut-Ma-Zal; El sabor primaveral de las frutas del Valle de Nyamlaz; La brisa que baja desde las montañas de Uzbram Y que es néctar para los sentidos; A veces me visita la nostalgia Y escucho el sonido seco y vibrante del choque de las espadas; Los golpes infernales de los mazos; El grito de la victoria… A veces me sorprendo tarareando una canción de juventud Que creía olvidada Hoy mi mundo es fibra del pasado Mis manos son trémulas Y la vista no alcanza a llegar a los límites de antaño. Mas mi mente vuela Y alberga intactos los recuerdos De días que no volverán De hazañas y orgullo sublime que hicieron de mi nombre signo de respeto En todo Khadhir. Sí, ¡en todo Khadhir! A veces mi mente vuela, Y soy otra vez Ese gigante esculpido por las leyendas Y cantado por los bardos. A veces. –—–—
Contacto: sergio_fritz@yahoo.com —–—– |